Acerca de

Bhakti Mādhurī
Śrīyuktā Umā Dīdī

Una vida ejemplar de servicio y bhajana

Su nacimiento y sus primeros años de vida

En la Śrīmad Bhagavad-gītā (6.41), Śrī Kṛṣṇa explica: “śucīnām śrīmatāṁ gehe… En sus diferentes vidas, Mis devotos nacen en hogares puros y prósperos mientras continúan con su progreso”. Como resultado de su progreso espiritual en vidas anteriores, Dīdī nació en una familia piadosa y acomodada el 26 de enero de 1933, el primer día de la quincena creciente del mes de Māgha, o el día después de Maunī Amāvasyā (el śuklā-pakṣa pratipadā-tithi de māgha-māsa), en Bengala Occidental, la India, en la ciudad de Chunchura, un lugar bendecido por las huellas de Śrīman Mahāprabhu. Su nacimiento en este día en particular predijo que pasaría su vida siguiendo los pasos de Śrīla Bhaktivedānta Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja, quien no es diferente de su maestro (guru-pādapadma), Śrīla Bhaktivedānta Vāmana Gosvāmī Mahārāja.

El nombre que recibió fue Tṛpti y en su familia se le conocía como Umā. Ella era la menor de seis hermanos y dos hermanas. Su madre, Śrīmatī Sarayū Bālā Dāsī, era una Vaiṣṇavī excelsa que recibió iniciación de Śrīla Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja. Śrīmatī Sarayū tuvo un profundo impacto en sus dos hijas y las guió con éxito hacia el sendero del bhakti puro. La hermana mayor de Umā Dīdī, Gārgī Dīdī (Suśīlā Bālā), fue una Vaiṣṇavī dedicada y discípula de Śrīla Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja. Śrīmatī Sarayū Devī brindó muchísimo servicio a los templos y a la misión de su gurudeva. Algunos de sus escritos, particularmente un poema y un ensayo puṣpāñjali dedicado a su maestro, aparecieron en algunas ediciones de la revista Śrī Gauḍīya Patrikā.

La familia de Umā Dīdī

El padre de Umā Dīdī, Rāya-sāheb Munīndra-nātha Sādhu, era un Śākta (devoto de Durgā Devī). Trabajó como ingeniero en el Departamento de Obras Públicas, donde su experiencia y popularidad le valieron el título Rāya-saheb, el tercer título honorífico más elevado otorgado a los ciudadanos de la India durante el imperio británico. Ese título solo le era otorgado a personas que hicieron contribuciones significativas y transformadoras a sus comunidades. A Munīndra-nātha Sādhu se le dio el puesto honorífico de magistrado honorario del tribunal penal de Hooghly, fue el presidente del Hindu Mahāsabhā del distrito de Hooghly y es mejor recordado por sus esfuerzos incansables para promover la educación de las mujeres, que culminaron con la fundación de una escuela secundaria para mujeres, la Bālikā Vāṇī Mandira, a la que más tarde asistió Umā Dīdī. Aunque él era un Śākta, desempeñó un papel importante en la fundación del primer templo (maṭha) de la Gauḍīya Vedānta Samiti en Chunchura, el Śrī Uddhāraṇa Gauḍīya Maṭha, lo que seguramente fue una muestra de estima a su esposa, quien era una piadosa Vaiṣṇavī.

Conociendo al maestro de sus maestros

Śrī Nitai y Śrī Gaura de Śrīvāsa Ṭhākura en Chunchura
Śrī Nitai y Śrī Gaura de Śrīvāsa Ṭhākura en Chunchura

Paramagurudeva Śrīla Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja fue por primera vez a Chunchura en 1941. Él trajo consigo una comitiva de sannyāsīs y brahmacārīs y comenzó a predicar extensamente por toda la ciudad, realizando eventos de hari-kathā y kīrtana en las casas de miembros distinguidos de la comunidad. Uno de esos eventos, una conferencia de tres días sobre la Śrīmad Bhagavad-gītā, se celebró en casa de Śrī Munīndra-nātha Sādhu. El padre y los tíos de Umā Dīdī, así como otras personas influyentes en Chunchura, quedaron tan impresionados con la prédica y la dedicación de Paramagurudeva que al final del programa se le acercaron con una propuesta para hacerse cargo de la adoración de las Deidades de Śrī Gaura-Nitāi situadas en el templo destartalado de Śrīvāsa Mahāprabhūra Bāḍī, a poca distancia de la casa de Śrī Munīndra-nātha Sādhu. Estas Deidades antiguas y hermosas fueron adoradas por Śrīvāsa Paṇḍita y, más tarde, fueron cuidadas por Śrī Uddhāraṇa Datta Ṭhākura. Paramagurudeva aceptó su petición y en abril de 1943 organizó una enorme procesión de nagara-saṅkīrtana en la que participaron muchos brahmacārīs y sannyāsīs. De esta manera, los devotos hicieron un ingreso muy auspicioso al templo antiguo y restablecieron el servicio a las Deidades según los estándares más altos de los Gauḍīya Vaiṣṇava.

Śrī Uddhāraṇa Gauḍīya Maṭha
Śrī Uddhāraṇa Gauḍīya Maṭha

Este templo pasó a llamarse Śrī Uddhāraṇa Gauḍīya Maṭha y sirvió como el primer templo propiamente dicho de la Śrī Gauḍīya Vedānta Samiti, después de una propiedad alquilada en Calcuta donde inicialmente se fundó la Samiti. Ese mismo año, Paramagurudeva celebró todo el mes de Ūrjā-vrata o Śrī Dāmodara-vrata en el Śrī Uddhāraṇa Gauḍīya Maṭha. De esta manera, Umā Dīdī comenzó a ver a Paramagurudeva desde que tenía diez años, ya que su familia estableció una conexión de por vida con él y sus discípulos.

Su matrimonio y su desilusión con la vida material

En 1946, a la temprana edad de trece años, según la costumbre bengalí de esa época, Umā Dīdī se casó con un miembro de una familia piadosa. Su suegro, Śrī Kiśorīmohana De, era seguidor de uno de los dieciséis discípulos directos de Ramakrishna Paramahamsa. Luego de un conflicto con sus hermanos y por consejo de su maestro, Śrī Kiśorīmohana De y su familia se fueron de Kṛṣṇanagara y se mudaron a Prayāga-rāja, donde comenzaron una nueva vida. Allí, él abrió una tienda de dulces llamada Lucky Sweet Mart que se volvió muy conocida.

A sus quince años, luego de dos años de casada, Umā Dīdī perdió trágicamente a su marido a causa de la viruela. Parece que el destino no le tenía reservada una vida de felicidad mundana y, por lo tanto, la expuso a un despertar cruel y repentino a la naturaleza efímera de la vida material.

Después de esta tragedia, el padre de Umā Dīdī, Śrī Munīndra-nātha Sādhu, con el permiso de su suegro, la llevó de vuelta a Chunchura para que pudiera terminar su educación en el primer colegio para niñas de Chunchura, Bālikā Vāṇī Mandira. También fue admitida en el Hooghly Mohsin College (para actividades extracurriculares), que estaba cerca de la casa de su padre. Dado que Umā Dīdī era la mayor entre las nueras, una vez que finalizó el colegio, su suegro le pidió que regresara a Prayāga-rāja por un tiempo. Algunos sannyāsīs de la Misión Ramakrishna frecuentaban la casa de sus suegros. Por su influencia, Dīdī comenzó a caer en cuenta de que la búsqueda espiritual era el único y verdadero propósito de la vida y que, en última instancia, las ambiciones mundanas solo traen tristeza, sufrimiento y engaño. Cuando Umā Dīdī regresó nuevamente a Chunchura, comenzó a visitar al Śrī Uddhāraṇa Gauḍīya Maṭha de vez en cuando y en varias ocasiones vio a Paramagurudeva Śrīla Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja. Paramagurudeva le mostró mucho afecto y le instruyó que cantara harināma. En un momento dado, incluso le regaló una copia del Jaiva-dharma. Pero Umā Dīdī no tenía mucha fe en los Vaiṣṇavas en ese momento, ya que se inclinaba por ciertas ideologías populares y le interesaban más sus estudios, la moda y la música de la época.

De izquierda a derecha: Gārgī, Sarayū y Umā Dīdīs
De izquierda a derecha: Gārgī, Sarayū y Umā Dīdīs

El impacto de la asociación de Śrīla Trivikrama Mahārāja

Debido a la influencia de su familia, Umā Dīdī era religiosa por naturaleza y, como era la menor, todos los miembros de su familia la colmaban de afecto. Ella vivió principalmente en Chunchura. Únicamente su madre y su hermana Gārgī eran Vaiṣṇavīs. Ellas frecuentaban diariamente el maṭha para escuchar hari-kathā y, en casa, su madre servía a Gopālajī con devoción.

Sarayū Devī deseaba mucho que su hija menor también entrara en la práctica del bhakti y oraba a todos los Vaiṣṇavas para que la bendijeran a fin de que se volviera devota. Todos los años llevaba a Dīdī a Śrī Navadvīpa y a Śrī Vraja-maṇḍala Parikramā. Cuando Dīdī regresaba a Chunchura, su madre la enviaba al maṭha con el pretexto de entregar frutas, verduras, etc., con la esperanza de que Dīdī obtuviera allí un poco de sādhu-saṅga.

En ese momento, Śrīla Trivikrama Mahārāja vivía en Chunchura y era muy amable con Dīdī. Él reservaba tiempo para hablarle sobre hari-kathā. Dīdī escuchaba pacientemente, pero se negaba a usar tilaka y a observar otras prácticas Vaiṣṇavas.

Umā Dīdī con Śrīla Trivikrama Mahārāja
Umā Dīdī con Śrīla Trivikrama Mahārāja

Por la influencia de las palabras de Śrīla Trivikrama Mahārāja, el sentir de Dīdī comenzó a cambiar significativamente. Empezó a desarrollar una comprensión del verdadero dharma y de las conclusiones trascendentales (siddhānta) sobre la devoción pura. Por un tiempo, ella retuvo cierta inclinación por los principios de la Misión Ramakrishna, tales como: “servir a otros seres vivientes constituye el servicio a Dios”. Pero Śrīla Trivikrama Mahārāja gradualmente refutó estas concepciones con sus palabras y su lógica firme. Al final, estas conversaciones la llevaron a los pies de śrī guru.

En 1968, poco antes de su desaparición, Paramagurudeva Śrīla Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja fue a Chunchura. Un día, Umā Dīdī se acercó a Paramagurudeva y le dio un billete de diez rupias y sugirió que podía usarse para el próximo peregrinaje de Śrīdhāma Navadvīpa. En ese momento, diez rupias no era una suma pequeña, equivalía a unas mil rupias hoy en día, por lo que Paramagurudeva le preguntó a Dīdī de dónde había sacado tanto dinero. Umā Dīdī simplemente respondió que había ahorrado de aquí y allá. Al darse cuenta de que Umā Dīdī no llevaba collar de cuentas de tulasī (kaṇṭhī), Paramagurudeva afectuosamente le dio uno y le dijo: “Te daré harināma en Gaura Pūrṇimā”. Sin embargo, ese mismo año, el primer día de Kārtika, Paramagurudeva exhibió su pasatiempo de desaparición. Umā Dīdī inicialmente experimentó aflicción por este giro del destino, pero en 1970, después de treinta y siete años de diversas dificultades y tribulaciones, en el día sagrado de Śrī Rāma-navamī, obtuvo harināma y dīkṣā de aquel que fue designado como el representante de Śrīla Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja: Śrīla Bhaktivedānta Vāmana Gosvāmī Mahārāja. La madre, la hermana y el padre de Umā Dīdī se pusieron muy contentos por esto. Umā Dīdī recuerda este incidente:

En 1970, unos años después de que Paramagurudeva hubiera desaparecido, en el día de Gaura Pūrṇimā, durante un darśana, le pregunté casualmente a Śrīla Bhaktivedānta Vāmana Gosvāmī Mahārāja: “¿Está dando iniciación?”. Yo no tenía intención de pedir iniciación para mí; solo preguntaba por curiosidad, ya que ahora él había asumido ese servicio en nombre de su gurudeva para ayudar a los devotos. En abril, Śrīla Mahārāja tenía planes de ir a Chunchura para observar Rāma-navamī y envió un mensaje a la hermana mayor de Dīdī, Gārgī: “Dile a Umā que voy a ir y le daré harināma y dīkṣā. Ponle tilaka y tenla lista cuando yo llegue al maṭha”. Cuando esta noticia me llegó por medio de mi hermana, me sentí como una cabra siendo arrastrada al lugar del sacrificio para ser degollada, porque muy pronto mi vida material se terminaría. Recuerdo que, cuando recibí la kaṇṭhī-mālā, pensé que usaría solo una tira larga de cuentas alrededor del cuello para que otros no pudieran verla.

Después de la iniciación, estaba sentada en las escaleras del maṭha, cantando en mis cuentas. Śrīla Trivikrama Mahārāja bajó y me vio adornada con tilaka fresco en la frente. Dijo: “¡Oh, Umā, te ves muy hermosa con tilaka!”. Al escuchar este cumplido siendo una mujer joven, pensé: “Si Mahārāja dice que el tilaka me hace ver tan hermosa, entonces lo usaré todos los días”. A partir de entonces, ella empezó a usar tilaka todos los días.

En aquellos días, en aras de observar las costumbres sociales y proteger la reputación de los maṭhas, a las mujeres generalmente no se les permitía rendir servicio en el templo y se les prohibía terminantemente entrar a la cocina del templo. Incluso durante las giras de prédica, los brahmacārīs se encargaban de cocinar y limpiar en todos los lugares a los que iban y no aceptaban ser atendidos por sus anfitriones. Sin embargo, después de que Umā Dīdī recibió dīkṣā, Śrīla Trivikrama Mahārāja la animó a cortar verduras, moler especias, etc. De hecho, las reglas cambiaron para Umā Dīdī y ella obtuvo fácilmente servicios en el maṭha. Como Śrīla Trivikrama Mahārāja era un experto en todos los servicios, le enseñó muchas cosas a Umā Dīdī. Bajo su guía, ella incluso comenzó a hacer guirnaldas y coronas para las Deidades. Así, ella comenzó a asistir al maṭha regularmente, donde escuchó más y más hari-kathā cada día y profundizó en la filosofía y en la práctica del bhakti. Su madre y su hermana estaban encantadas.

La relación con su maestro iniciador

Cuando Śrīla Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja comenzó su prédica en Chunchura en 1941, Śrīla Bhaktivedānta Vāmana Gosvāmī Mahārāja comenzó a frecuentar Chunchura. Más adelante, después de que se estableció el Śrī Uddhāraṇa Gauḍīya Maṭha, la imprenta de la Śrī Gauḍīya Vedānta Samiti, Gouranga Printing Works, se trasladó de Calcuta a Chunchura. A partir de entonces, Śrīla Bhaktivedānta Vāmana Gosvāmī Mahārāja pasó mucho tiempo allí imprimiendo la revista Śrī Gauḍīya Patrikā y varios libros. Por esta razón, llegó a conocer a la familia de Umā Dīdī.

Después de recibir harināma y dīkṣā, Umā Dīdī hacía muchas preguntas a su maestro espiritual (guru-pādapadma), en persona y por medio de cartas. Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja se dirigía a ella afectuosamente como “Mā Umā”. Le escribió alrededor de unas cuarenta cartas extensas en las que presentaba en un lenguaje sencillo y accesible no solo las principales enseñanzas de la filosofía Gauḍīya, las cuales había extraído de su propia vida dedicada por completo al servicio a Hari, el guru y los Vaiṣṇavas, sino también muchos aspectos sutiles del sendero del bhajana. Por lo tanto, el contenido de estas cartas es especialmente instructivo para los practicantes sinceros (sādhakas) que desean progresar en el sendero de la vida espiritual. Umā Dīdī guardó esas cartas durante muchos años. Tras la desaparición de Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja, estas se publicaron gradualmente en bengalí y en hindi. Por el deseo de Umā Dīdī, en 2021, con ocasión del centenario de Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja, se publicaron también en inglés, en un volumen titulado A True Servant, A True Master. Al preservar estas cartas y facilitar su publicación, Umā Dīdī rindió un servicio invaluable a los practicantes de la devoción (bhakti-sādhakas) del presente y del futuro en todo el mundo.

Dada la profunda impresión sobre el bhakti que le infundieron su hermana y su madre, Umā Dīdī tenía una inclinación muy fuerte hacia el servicio. Una vez, le escribió a su guru-pādapadma, Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja, expresándole gran tristeza por ser una mujer y no poder entonces efectuar todos los servicios. En respuesta a esto, su maestro le escribió en una carta fechada el 7 de abril de 1972:

“…si las escrituras demuestran que el alma del ser vivo es una expresión de la potencia femenina (śakti), entonces ¿cómo objetar el ser una hija? ‘Gītā-śāstre jīva-rūpa śakti kari’ māne’ – en la Bhagavad-gītā, se considera que la forma del alma es la de la potencia femenina (śakti). Esto lo has leído en el Śrī Caitanya-caritāmṛta [Madhya-līlā 6.163]. El poseedor de potencias infinitas, līlā-puruṣottama Śrī Kṛṣṇa, es el único disfrutador, y las almas, al ser Sus potencias, son Sus sirvientas y para Su deleite. Śrī gurudeva es también āśraya-jātīya-vigraha, el sirviente querido de Śrī Bhagavān. Por lo tanto, aunque como guru-tattva debe ser un padre, debido a que es śakti, siente más amor y afecto por sus hijas”.

Śrīla Bhaktivedānta Vāmana Gosvāmī Mahārāja
Śrīla Bhaktivedānta Vāmana Gosvāmī Mahārāja

En otra carta fechada el 11 de noviembre de 1970, Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja explicó el significado profundo del nombre Umā:

“A, u, m: estas tres letras han dado origen a la sílaba sagrada oṁ. La letra a representa al único héroe verdadero de todos los mundos, Śrī Kṛṣṇa, tal como Él mismo lo declaró en la Gītā: ‘akṣarāṇāṁ a-karo ’smi’. La letra u representa a Śrī Rādhā, a quien en el Śrī Caitanya-caritāmṛta se la refiere como ‘Nāyikā-śiromaṇī Rādhā Ṭhākurāṇī, la joya suprema de todas las heroínas’. La letra m se refiere a los seres vivos que en este mundo material se diferencian en hombres y mujeres y se identifican como practicantes varones (sādhakas) y practicantes mujeres (sādhikās). Por lo tanto, los seres vivos pueden alcanzar a Bhagavān Śrī Kṛṣṇa, que es omnipotente, a través de la práctica (sādhana) de adorar la sílaba oṁ y Śrī Nāma-brahma. Al unir la letra u, que representa a Śrī Rādhikā, con la palabra mā se produce el nombre Umā. Aunque esto implica que Śrī Rādhārāṇī sea concebida como la Madre del Universo, esto no afecta ni Su identidad ni Su sentimiento de amante divina. Al adorar a Śrī Rādhikā, la cual es Kṛṣṇa-mayī (imbuida de Kṛṣṇa), Parā-devī (la Diosa Suprema), Sarva-lakṣmī-mayī (el repositorio de todas las diosas de la fortuna), Kṛṣṇa-mana-mohinī (aquella que encanta la mente de Śrī Kṛṣṇa), junto a Śrī Kṛṣṇa, que es el Señor de Su vida (prāṇa-nāṭha), obtendrás bhakti por Ellos. Este es el significado de tu nombre ‘Umā’”.

Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja rara vez daba órdenes a sus discípulos, porque era muy cauteloso de no implicarlos en guru-avajñā (desobedecer al maestro). Sin embargo, en las cartas que le escribió a Umā Dīdī, además de sus abundantes bendiciones, sus palabras de ánimo y los consejos sobre el bhajana, le dio muchas instrucciones claras y directas, como la orden de cantar sesenta y cuatro rondas de harināma todos los días. Umā Dīdī tomó seriamente estas instrucciones y las siguió lo mejor que pudo hasta su último aliento.

Por orden de su guru-pādapadma, Umā Dīdī también escribió más de una docena de ensayos sobre la devoción en bengalí que se publicaron en la revista Śrī Gauḍīya Patrikā. Bajo la guía de su maestro, Umā Dīdī comenzó a estudiar todas las escrituras en gran profundidad. Su habitación en Mathurā estaba llena de libros y acabó teniendo una colección de muchas ediciones raras que ya están fuera de circulación. En seguimiento de las instrucciones de su gurudeva, adquirió el hábito de estudiar las escrituras diariamente durante toda su vida y, como resultado, maduró en su comprensión de las conclusiones filosóficas (siddhānta) Gauḍīya.

Cada año sin falta, a partir del final del mes de Kārtika y hasta Gaura Pūrṇimā, Umā Dīdī iba a dondequiera que estuviera su gurudeva en Bengala para tener su asociación y escuchar hari-kathā de él. En sus últimos años, Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja estuvo mayormente en silencio, por lo que no hablaba con nadie y no respondía preguntas. Sin embargo, una vez, cuando Umā Dīdī fue a verlo, rompió su silencio. Su sevaka anunció la llegada de Umā Dīdī y, con evidente alegría, él pronunció una sola palabra: “¡Umā!”. Tal era la profunda y afectuosa relación de Umā Dīdī con su guru-pādapadma.

Umā Dīdī tomando darśana de Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja
Umā Dīdī tomando darśana de Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja

Su atracción a las descripciones de Vraja de Śrīla Gurudeva

Mientras que Śrīla Trivikrama Mahārāja preparó los cimientos de la vida espiritual de Umā Dīdī, fue de Śrīla Gurudeva, Śrīla Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja, que Umā Dīdī comenzó a escuchar acerca de los sentimientos de Vraja (vraja-rasa) y a sentirse atraída por Vraja. Cuando aún vivía en Chunchura, ella solía escribir cartas a Śrīla Gurudeva, quien iba allí de vez en cuando. Śrīla Gurudeva escribió aproximadamente setenta cartas a Umā Dīdī desde Mathurā; la mayoría de ellas eran mensajes breves y prácticos. No obstante, en esta correspondencia se pueden hallar muchas instrucciones espirituales, abundantes palabras de aliento e inspiración y muchos intercambios afectuosos. Es claro que Śrīla Gurudeva sintió un agradecimiento especial hacia la madre, la hermana mayor y los familiares de Umā Dīdī por todo el servicio sincero que rindieron a Paramagurudeva y a los diversos maṭhas de la Śrī Gauḍīya Vedānta Samiti a lo largo de los años. Algunas de estas cartas han sido publicadas en ediciones previas de la revista Śrī Bhāgavata Patrikā y otras han sido traducidas al inglés y publicadas en Internet.

Después de la partida de su madre en 1986, Umā Dīdī no estaba segura sobre qué hacer ni adónde ir. Ella permaneció en Śrī Devānanda Gauḍīya Maṭha, Navadvīpa, por algún tiempo, pero no se veía viviendo allí. A medida que escuchaba más y más acerca de Vraja de Śrīla Gurudeva, desarrolló un fuerte deseo de estar bajo su guía. Ella se acercó a Śrīla Trivikrama Mahārāja y le expresó su deseo de vivir en Mathurā maṭha. Śrīla Trivikrama Mahārāja conversó sobre esto con Śrīla Gurudeva en su nombre, y Śrīla Gurudeva dio permiso. Śrīla Trivikrama Mahārāja, que innegablemente veía a Umā Dīdī como una hija, la acompañó personalmente desde Chunchura en tren para ayudarla a mudarse a Mathurā.

Śrīla Bhaktivedānta Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja
Śrīla Bhaktivedānta Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja

Su vida de tolerancia y renuncia en el templo de Mathurā

Umā Dīdī se fue de Bengala y llegó al templo de Mathurā a finales de 1986. En ese momento, el maṭha era muy pobre y permanecer allí implicaba una vida muy austera; no era fácil vivir allí para nadie, fuera hombre o mujer. Como dice el refrán, “Je sahe, se rahe”: solo aquellos que lo soportan, permanecen. Para una mujer que creció en una familia adinerada, el pasar a vivir en un maṭha austero en medio de treinta y cinco o cuarenta brahmacārīs tuvo que haber sido un cambio muy drástico. Los brahmacārīs a veces eran hostiles hacia ella, pero Dīdī tenía una enorme paciencia y tolerancia.

Incluso Śrīla Gurudeva tuvo dudas al principio sobre cuánto tiempo ella podría soportar la vida en el maṭha, así que, en lugar de darle una habitación permanente, le dio una habitación en la casa de huéspedes. Pero Umā Dīdī no tenía la intención de dejar el maṭha. Al cabo de un tiempo, al ver su resolución, Śrīla Gurudeva le asignó una habitación permanente.

Como era la única mujer en el maṭha y vivía en una pequeña habitación sin baño, tenía la costumbre de despertarse a las dos de la mañana, antes que los brahmacārīs, para usar el baño. Incluso en los inviernos helados se bañaba con agua fría, se preparaba para el maṅgala-ārati todas las mañanas sin falta y luego cumplía con el servicio que le fue asignado de lavar los platos, cuencos y parafernalia de bronce destinada a la adoración de las Deidades. Tenía que agacharse en el piso frío de mármol de la cocina para pulir afanosamente el bronce hasta dejarlo brillante e impecable. Continuó haciendo este servicio diariamente hasta bien entrados los setenta años. Mientras lo hacía, se la escuchaba recitando incesantemente stotras y aṣṭakams.

En los veranos, soportaba el famoso calor intenso de Mathurā en su pequeña habitación en el piso de arriba, que era como un horno. Ella pasó muchos veranos así. Su habitación tenía un ventilador que servía cuando había electricidad, pero nunca consiguió un enfriador de aire, aunque fácilmente lo pudo haber hecho. Ella quería vivir bajo una guía en lugar de ser independiente y tener más facilidades que los demás. Finalmente, al cabo de unos quince años, un devoto extranjero le regaló un pequeño enfriador de aire que ella accedió a usar.

Dīdī vivió así durante treinta años, desde 1986 hasta 2016, sin quejarse ni pedir nada para estar más cómoda. Ella adoptó la vida de renuncia con suma sinceridad y determinación. Cuando se fue de Chunchura, se llevó consigo la joyería de oro que recibió en su matrimonio y la que le heredó su madre, y la distribuyó. Ella le dio una parte a su dīkṣā-guru-pādapadma, Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja, para el servicio de Śrī Devānanda Gauḍīya Maṭha; otra parte a Śrīla Trivikrama Gosvāmī Mahārāja para el servicio de Śrī Uddhāraṇa Gauḍīya Maṭha; y el resto a Śrīla Gurudeva, Śrīla Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja, para el servicio de Śrī Keśavajī Gauḍīya Maṭha. Ofreció estas valiosas joyas con amor y abnegación y no guardó nada para sí misma. Como era la hija más joven de una familia acomodada, seguía recibiendo dinero con el cual hacía donaciones frecuentes al Śrī Keśavajī Gauḍīya Maṭha. Posteriormente también contribuyó económicamente con la construcción del Śrī Rūpa Sanātana Gauḍīya Maṭha. El padre de Dīdī traspasó una de las casas de la familia a nombre de Umā Dīdī, y ella utilizaba el dinero del alquiler de esa propiedad para el servicio de Hari, el guru y los Vaiṣṇavas, mientras ella vivía una vida sencilla y austera. No usaba joyas y sentía apego únicamente por el maṭha y por aquello que pudiera utilizarse para el servicio a los Vaiṣṇavas.

La vida austera de Umā Dīdī en el maṭha no era distinta de la vida de los renunciantes avanzados. Impecable en su etiqueta y conducta, ella trataba a todos los sannyāsīs y brahmacārīs como a sus hermanos e hijos. En aquellos días, la gente rara vez traía dulces para ofrecérselos a Ṭhākurajī. Era principalmente Umā Dīdī la que los preparaba. En los días de Ekādaśī, ella cocinaba personalmente la comida especial de Ṭhākurajī: arroz, dahl, vegetales, etc. Ella cocinaba al menos un plato diario para Ṭhākurajī y, con frecuencia, preparaba otros platos especiales, como pīṭha-pānā, que ella luego distribuía personalmente a los brahmacārīs. Si uno de los brahmacārīs salía a hacer algún recado, ella le guardaba una porción para cuando él regresara. Más tarde, cuando Umā Dīdī fue a predicar a Occidente, ella traía de vuelta caramelos, bolígrafos, cuadernos, jabones orgánicos de buena calidad, etc., y preparaba un pequeño paquete para cada brahmacārī. Con atención y esmero, entregaba el paquete a cada brahmacārī. Además, como una madre cariñosa, Umā Dīdī con frecuencia les daba artículos que sabía que necesitaban para su servicio.

Śrīla Gurudeva con Umā Dīdī, Śrīpāda Mādhava Mahārāja, Śrīpāda Vana Mahārāja, Parameśvarī Prabhu y otros
Śrīla Gurudeva con Umā Dīdī, Śrīpāda Mādhava Mahārāja, Śrīpāda Vana Mahārāja, Parameśvarī Prabhu y otros

El apego al hari-kathā de Gurudeva

En Śrī Modadruma-dvīpa con Śrīla Gurudeva
En Śrī Modadruma-dvīpa con Śrīla Gurudeva

Pese a que para una mujer pudiente era difícil permanecer en un templo, Umā Dīdī lo logró porque su único objetivo era escuchar las clases de Śrīla Gurudeva, particularmente aquellas sobre Vraja. Por este motivo, ella sobrellevó todo tipo de dificultades. Mientras muchos brahmacārīs iban y venían, Dīdī permaneció en el maṭha y toleró todo.

Dondequiera que tuvieran lugar las clases de Śrīla Gurudeva, Umā Dīdī estaba allí, sentada al frente, del lado de las mujeres, y siempre llegaba con anticipación. Si existía alguna posibilidad de que se retrasara, reservaba su lugar poniendo su cuaderno donde planeaba sentarse.

Ella tomaba notas y grababa las clases de Śrīla Gurudeva. Por esta razón, si algún devoto tenía alguna pregunta sobre la clase, ella podía repetirla palabra por palabra. Dado que llevó esas clases a su corazón, cuando se las repetía a alguien, tenían un impacto.

Frente al puṣpa-samādhi de Śrīla Prabhupāda Sarasvatī Ṭhakura en Śrī Rādhā Dāmodara Mandira, Vṛndāvana
Frente al puṣpa-samādhi de Śrīla Prabhupāda Sarasvatī Ṭhakura en Śrī Rādhā Dāmodara Mandira, Vṛndāvana

Su convicción de seguir las ramas del bhakti

Dīdī no escuchó las clases para adquirir conocimiento; las escuchó para ponerlas en práctica. Ella no llegó a memorizar muchos versos, pero tenía una profunda comprensión de su significado; ella escuchó acerca de las verdades fundamentales (tattva-siddhānta) y las aplicó.

Desde casi las dos de la mañana hasta cerca de las diez de la noche, Umā Dīdī se centraba en las ramas de la devoción (bhakti). Tras despertarse y bañarse, ella recitaba el jaya-dhvani y varias oraciones (stavas y stutis) del cancionero Vaiṣṇava (Giti-guccha), y completaba casi treinta y dos rondas antes de maṅgala-ārati. Memorizó innumerables bhajanas y los cantaba atentamente, con los ojos cerrados. Ella completaba sesenta y cuatro rondas de harināma cada día antes de irse a dormir y estudiaba las escrituras todos los días, tal como su gurudeva le había instruido. Así, ella practicó el bhakti con gran entusiasmo, convicción y firmeza: “utsahān-niścayāt dhairyāt, tat-tat-karma-pravartanāt”.

En las mañanas, ella era la primera persona en entrar al salón del templo, como si hubiera estado esperando toda la noche a que fuera la hora de maṅgala-ārati. Si, como al final de su vida, por algún motivo no podía salir de su habitación o levantarse de su cama, de igual modo cantaba las canciones de ārati al momento del ārati. En la madrugada del 26 de diciembre de 2021, el día de la aparición de Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja y de la desaparición de Śrīla Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja, sufrió un severo ataque cardíaco aproximadamente una hora y media antes de maṅgala-ārati. Para el momento en que los devotos lograron conseguir un automóvil y llevarla al hospital de la Misión Ramakrishna en las afueras de Vṛndāvana, ya era la hora de maṅgala-ārati. Mientras las enfermeras la llevaban a cuidados intensivos, conectaban los cables a los monitores y le administraban los medicamentos por vía intravenosa, ella tomaba las manos de los devotos que estaban con ella, instándolos a cantar con ella las canciones del maṅgala-ārati comenzando con Śrī Gurvaṣṭakam. Mientras los devotos hacían todo lo posible por cantar en medio de toda la conmoción, Umā Dīdī estaba tan concentrada que, cuando algún devoto se distraía y perdía el hilo, ella cantaba un poco más fuerte para guiar su atención de vuelta a la canción. Hacía esto a pesar de que sentía dolor en el pecho y posiblemente estaba experimentando nuevamente un paro cardíaco. Raṅga Dīdī mostró el maṅgala-ārati en vivo en Śrī Gopīnātha Bhavana. Los devotos del Bhavana estaban cantando exactamente el mismo verso que cantaba Umā Dīdī desde su cama de hospital. Este suceso mostró cuán estrechamente Umā Dīdī estaba sintonizada con esta ceremonia sagrada.

Cada año, Dīdī realizaba el peregrinaje (parikramā) de Vraja-maṇḍala del mes de Kārtika y el peregrinaje de Śrī Navadvīpa-dhāma, visitando los lugares de los pasatiempos de Bhagavān, siempre bajo la guía del guru y los Vaiṣṇavas, nunca sola. En los lugares de pasatiempo de Bhagavān, ella se aseguraba de escuchar atentamente sobre las glorias de esos sitios y de los pasatiempos que ocurrían allí, incluso cuando la persona que hablaba era un devoto nuevo. De hecho, ella no se trasladaba a la siguiente ubicación hasta tanto no haber escuchado toda la descripción sobre el sitio en que se encontraba. Es así como ella podía repetir los pasatiempos con gran detalle. Además, sin falta ofrecía lámparas de ghee, flores, honraba el agua (ācamana) de los kuṇḍas y daba donaciones a todos los templos.

En el mes de Kārtika de 2022, a pesar de estar físicamente débil y de las dificultades para respirar y caminar, visitó los siete templos principales de Vṛndāvana, en concordancia con lo que practicó toda su vida. Además, estuvo presente en el parikramā, las clases y el kīrtana tanto como le fue posible. Sin embargo, previamente ese año, justo antes del peregrinaje a Śrī Navadvīpa-dhāma, había caído tan enferma que los médicos le prohibieron ir a ninguna parte. El no poder asistir al peregrinaje de Śrī Navadvīpa-dhāma por primera vez en su vida le causó un profundo dolor en el corazón. Ella expresó una y otra vez que haberse perdido el parikramā se debió a alguna ofensa grave.

En parikramā en Kāliya-daha
En parikramā en Kāliya-daha

Servicio con el cuerpo, la mente y las riquezas

Cocinando para Annakuṭa en Śrī Giridhārī Gauḍīya Maṭha, Govardhana
Cocinando para Annakuṭa en Śrī Giridhārī Gauḍīya Maṭha, Govardhana

Umā Dīdī conocía el poder del servicio a Bhagavān y Sus devotos. Ella pulía los utensilios de bronce para la adoración a la Deidad (Ṭhākurajī) por las mañanas y preparaba la gran ofrenda de frutas por las tardes. Ella puso su corazón en servicios que algunos podrían considerar insignificantes. Algunas personas también podrían pensar que servicios como barrer el templo o lavar las ollas son para personas sin educación, pero Umā Dīdī, que era muy culta y con una comprensión profunda de las escrituras, consideraba un honor servir a Bhagavān del modo que fuera.

Le encantaba cocinar y solía hacer muchas preparaciones en ocasiones festivas. Dondequiera que estuviera, todos los días cocinaba al menos un plato para Ṭhākurajī y los Vaiṣṇavas, y a menudo les preparaba deliciosas samosas y maṭharī de primera calidad. Días antes de la celebración para Govardhana (Annakūṭa-mahotsava), ella pasaba en la cocina noche tras noche, dado que era el único momento en que esta se encontraba desocupada. Ella elaboraba varias preparaciones para Girirāja e inspiraba así a los demás a hacer lo mismo. Su memoria y su vista eran muy agudas hasta bien entrada su vejez, por lo que se ocupaba simultáneamente de lo que ella estaba cocinando y de lo que preparaban los demás. Después de Kārtika, ella predicaba en la India o en el extranjero, siempre llevando el prasāda seco de ese festival de Annakūṭa para obsequiarlo a los devotos. Este servicio fijo (niyama-sevā) de cocinar para Annakūṭa fue algo que hizo a lo largo de toda su vida, hasta Kārtika de 2022.

Ella preparaba platos especiales, los favoritos de nuestros maestros (guru-varga), en los días de su aparición y desaparición. Cada vez que Śrīla Vāmana Gosvāmī Mahārāja y Śrīla Gurudeva visitaban Chunchura, ella cocinaba para ellos en algún momento de su estancia. Cuando Śrīla Gurudeva viajaba de Navadvīpa a Mathurā, Dīdī y su hermana Gārgī cocinaban grandes cantidades de prasāda para él y para todos los devotos que lo acompañaban. Le entregaban el prasāda personalmente cuando el tren se detenía momentáneamente en la estación Bandel, a unas paradas de Chunchura.

En algunas ocasiones, Dīdī contaba cómo, una vez, Śrīla Gurudeva la reprendió duramente por añadir demasiado chile a sus preparaciones. Solía contar cómo él le dijo: “Kṛṣṇa solo come cosas suaves y dulces como la mantequilla y el yogur. ¡Sus manos suaves y Su boca deben haberse quemado!”. Después de este incidente, Dīdī fue muy cuidadosa con la cantidad de chile que ponía en lo que cocinaba y nunca le puso demasiada sal a la comida.

Cocinando para Annakuṭa en Śrī Giridhārī Gauḍīya Maṭha, Govardhana

Umā Dīdī utilizaba todo el dinero que ella recibía para el servicio a Bhagavān y a los devotos. Aquí se narran algunos ejemplos. Desde el comienzo de su vida en el templo, ella aportó dinero anualmente para la organización de los peregrinajes de Śrī Navadvīpa-dhāma y Śrī Vraja-maṇḍala. Durante la época del peregrinaje de Śrī Navadvīpa-dhāma, ella daba donaciones para el servicio a las Deidades en Śrī Devānanda Gauḍīya Maṭha y para el servicio a los samādhis de su dīkṣā-guru-pādapadma y Paramagurudeva. Posteriormente, daba donaciones para las Deidades del Śrī Śrī Keśavajī Gauḍīya Maṭha (Navadvīpa), para el templo del samādhi de Śrīla Gurudeva y para el samādhi de Śrīla Bhaktivedānta Trivikrama Gosvāmī Mahārāja. Durante el peregrinaje, ella patrocinaba una vez el prasāda para los miles de devotos reunidos. Así también donaba casi mil litros de leche para hacer el arroz con leche que los devotos honraban en Nṛsiṁha-pallī. El primer día del peregrinaje de Śrī Vraja-maṇḍala, que es el día de la desaparición de Paramagurudeva, ella patrocinaba el banquete que se prepara a mediodía para todos los devotos. De igual manera patrocinaba el almuerzo de las celebraciones de Annakūṭa-mahotsava, de la desaparición de su dīkṣā-guru-pādapadma y de Śrīla Trivikrama Gosvāmī Mahārāja, del festival de los columpios (Jhūlana-mahotsava) en Śrī Rūpa Sanātana Gauḍīya Maṭha y del festival para el día del nacimiento de Kṛṣṇa (Śrī Janmāṣṭamī) en Śrī Keśavajī Gauḍīya Maṭha. Estos eran algunos de sus servicios anuales. Sin embargo, ella nunca divulgó el servicio que realizó ni se dedicó a ningún tipo de actividad que señalara sus virtudes.

Umā Dīdī también se esforzó activamente por satisfacer el deseo más profundo del corazón (mano’bhīṣṭa) de Śrīla Gurudeva al ofrecer apoyo a los servicios relacionados con la publicación de sus libros. Después de la desaparición de Śrīla Gurudeva, con las donaciones que recibía, ella contribuía tanto como podía para que el servicio de publicación de libros pudiera continuar. Ella patrocinó muchos de los libros de Śrīla Gurudeva que fueron traducidos al inglés y los cinco volúmenes del Śrī Caitanya-caritāmṛta en hindi. En algunas ocasiones, también contribuía a la publicación de la revista mensual en hindi, Śrī Śrī Bhāgavata Patrikā. Finalmente, hizo también contribuciones financieras considerables para la preservación de las grabaciones de audio del hari-kathā de Śrīla Gurudeva.

Cualesquiera donaciones que recibía mientras predicaba, las dividía en pequeños paquetes dedicados a estos diversos servicios, sin guardar nunca nada para ella. A veces Śrīpāda Bhaktivedānta Tīrtha Mahārāja le decía: “Dīdī, deberías guardar algo de dinero para ti; lo necesitarás más tarde”. Pero Dīdī le respondía: “Si acumulo dinero, ¿cómo desarrollaré los seis tipos de entrega a Bhagavān?”. Ella permaneció siempre bajo el refugio de sus maestros y Bhagavān. Durante los últimos años de su vida, no pudo ir a predicar debido al deterioro de su salud, pero Gurudeva y Kṛṣṇa se hicieron cargo de que la cuidaran. Incluso con su salud debilitada mantuvo su determinación de servir a Śrī Hari, al guru y a los Vaiṣṇavas, siendo su objetivo el ejecutar bhajana de Bhagavān.

Una vez, mientras estaba en el extranjero, se le quebraron los lentes. Dīdī fue a la tienda y consiguió los lentes más baratos. Los devotos querían conseguirle un segundo par de repuesto, pero ella se negó y explicó que, si tenía un segundo par, probablemente descuidaría y perdería el primero. Ella nunca fue frívola con el dinero, pues lo consideraba un ingrediente para el servicio a Kṛṣṇa.

Una fe inquebrantable en sus maestros

Como resultado de asociarse y servir a sus tres maestros durante unos sesenta años, tenía una fe absoluta en ellos, tal como era evidente en sus palabras y sus acciones. Ella no tenía el más mínimo interés en ninguna filosofía ajena a la del linaje Sārasvata. Más específicamente, se dedicó de lleno a la corriente (dhārā) de su paramagurudeva, Śrīla Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja. Ella nunca puso un pie fuera de ella, nunca añadió nada propio y quería ver a todos los devotos saboreando la felicidad de estar en esta línea.

Dīdī estaba completamente entregada a seguir las instrucciones (vāṇī) de Śrīla Gurudeva y, por lo tanto, ella fue un pilar en su misión. Empero, ella siempre se mantuvo en un segundo plano. Umā Dīdī consideraba que su deber principal era proteger el mensaje (vicāra-dhārā) de Śrīla Gurudeva y de inmediato denunciaba y refutaba a cualquiera que se opusiera a este o lo distorsionara. Ella no toleraba las ideas inventadas de las sucesiones discipulares que no eran fidedignas (apasampradāyas), y llegó a afirmar que, si no hubiera estado en un cuerpo femenino, habría refutado los conceptos erróneos de las apasampradāyas de una manera aún más pública y enérgica.

En 2019, Śyāmārāṇī Dīdī publicó una recopilación de citas de Paramagurudeva, Śrīla Gurudeva y los ācāryas previos que concilian distintas concepciones sobre el alma (jīva-tattva), un tema que durante mucho tiempo ha sido polémico en diversos círculos. Umā Dīdī quedó tan impresionada con el libro, que comenzó a reiterar con entusiasmo varios de los argumentos en sus clases en el extranjero. Más aún, solicitó vehementemente a Śyāmārāṇī Dīdī que hablara abiertamente sobre el tema del jīva-tattva. Umā Dīdī nunca rehuyó el debate y, por naturaleza, nunca dudó en decir la verdad de forma directa. Ella obtuvo su fuerza de su fe en el maestro, los Vaiṣṇavas y en harināma.

Una vez, durante una clase que impartió en la casa de una familia en Occidente, Umā Dīdī habló sobre el alma (jīva-tattva). Los anfitriones se molestaron y, cuando al finalizar la clase ella se dispuso a irse, ni siquiera salieron a despedirse y ofrecerle reverencias. Le habían dicho a Dīdī antes de la clase que no hablara sobre ese tema, pero ella les dijo: “No estoy aquí para complacer a nadie. He venido a predicar el mensaje de mi gurudeva”.

En otra ocasión, muy pocos devotos asistieron a una de sus clases y los organizadores expresaron cierto descontento por esto. Dīdī les dijo que no se preocuparan, que el hari-kathā se habla para complacer a Bhagavān. Incluso los semidioses y las semidiosas vienen a escuchar sobre estos temas, de modo que no importaba si la gente venía o no.

Dando hari-kathā

Su humildad natural

Como se mencionó, Umā Dīdī tuvo la suerte de conocer y servir a Paramagurudeva y otras personalidades excelsas, pero nunca hizo alarde de su buena fortuna para impresionar a los demás. Si alguien le decía: “Usted es muy afortunada por haber visto a Paramagurudeva. Usted es un objeto especial de la misericordia de los maestros”, ella respondía: “Pero, lamentablemente, aunque tengo tan buena suerte, no he podido aprovechar esa misericordia”.

Según los estándares espirituales, ella estaba al mismo nivel que la mayoría de los sannyāsīs, pero solo quería ser la sirvienta del sirviente. Muchas personas quisieron ser sus discípulos, pero ella se mantuvo firme en querer permanecer como una discípula auténtica. Por esa humildad, se ganó el respeto de sannyāsīs, brahmacārīs y gṛhasthas por igual y los inspiró en su progreso espiritual. Dīdī tenía una gran calificación, pero a menudo la gente ni siquiera podía darse cuenta, porque ella nunca se promocionaba a sí misma.

Ella nunca daba clase formalmente en los templos, pero hablaba en un ambiente informal de vez en cuando. Tenía tal honor por las palabras de sus maestros que escuchaba a cualquier orador sincero con total humildad y sumisión. A veces, le explicaba al orador la comprensión adecuada de las verdades fundamentales (tattva). Independientemente de quién estuviera dando la clase, incluso si era un brahmacārī que solo había estado en el maṭha durante dos días, ella se aseguraba de sentarse y escucharlo, y lo corregía si era necesario. Si ese nuevo devoto reiteraba fielmente el mensaje (vāṇī) de sus dīkṣā y śikṣā-gurus, ella les diría con toda sinceridad después de su clase: “Hoy aprendí algo en tu kathā. Gracias”. De esa manera, ella animaba a los brahmacārīs nuevos y antiguos en su sādhana-bhajana. Lo mismo ocurría en Occidente dondequiera que se reunieran los devotos. Cuando Dīdī asistía al festival de hari-kathā de Nueva Vraja, de manera entusiasta se sentaba a escuchar con mucha atención las conferencias de todos y cada uno de los oradores. Por consiguiente, escuchaba pacientemente durante muchas horas.

Dīdī también solía decir que, si incluso el dedo meñique se quema, eso le causa un gran dolor a la persona. De la misma manera, el guru y los Vaiṣṇavas no pueden tolerar ningún insulto ni siquiera hacia el más joven de los Vaiṣṇavas. Por lo tanto, ella insistía en que respetáramos a todos.

“Gurur sevaka haya mānya āpanāra”: el sirviente del guru merece ser honrado. Esta concepción debe aplicarse a todo tipo de sirvientes: aquellos que son más jóvenes y aquellos que son más excelsos o que prestan un servicio más íntimo. Por lo tanto, cuando Dīdī veía a algún devoto menor que ella esforzándose por satisfacer el deseo de corazón (mano ’bhīṣṭa) de los maestros, le mostraba un afecto especial. De manera similar, si Umā Dīdī observaba que alguien tenía algún interés por realizar el más mínimo servicio a Śrīla Gurudeva, se esforzaba en ayudar a esa persona de todas las formas posibles.

Su naturaleza era muy apacible. Nunca se sintió ofendida por ninguna falta de respeto que le mostraran los recién llegados al maṭha. Ella nunca le decía a la gente: “Soy una devota mayor”. Más bien, se dirigía incluso a los brahmacārīs nuevos con la palabra honorífica “prabhu”. Ella no tenía la costumbre de utilizar los pronombres informales del hindi y del bengalí tu o tui, que pueden expresar una falta de respeto. Aunque hablaba de manera firme y franca, no albergaba malicia hacia nadie.

Dando hari-kathā
En el festival de hari-kathā de Nueva Vraja

Su prédica en Occidente

En 2007, Umā Dīdī fue a una de las giras de Śrīla Gurudeva en Occidente y los devotos la invitaron a seguir viniendo al extranjero. Así ella comenzó su prédica en el extranjero en 2009, a la edad de setenta y cinco años. A su avanzada edad, Dīdī toleró la fatiga de los vuelos largos a los países occidentales sentada en los asientos estrechos del avión y, a veces, durmiendo en los banquillos del aeropuerto mientras esperaba un vuelo. Las extraordinarias exigencias de viajar no afectaron su regulado sādhana-bhajana ni su observancia de la etiqueta apropiada (sadācāra) Vaiṣṇava. Incluso se bañaba en los diminutos baños de los aviones para realizar su āhnika y cantar japa apropiadamente. No dejó que la edad o las circunstancias comprometieran sus prácticas, y realizó todo este esfuerzo de viajar únicamente para el beneficio espiritual de los demás. Siempre que llegaba luego de un vuelo largo y difícil, estaba feliz y contenta. Ella nunca se quejó de ningún inconveniente o agotamiento. No experimentaba el desfase horario (“jet lag”). Más bien, se adaptaba instantánea y naturalmente a cualquier zona horaria en la que se encontrara. Además, sin importar cuán largo fuera el viaje o a qué hora llegaba, se aseguraba de bañarse y estar lista para maṅgala-ārati, sin importar si los devotos que la hospedaban se levantaban o no para el maṅgala-ārati. Si no lo hacían, ella no los obligaba a nada, sino que establecía un ejemplo que los inspiraría a seguirlo al día siguiente o durante sus visitas futuras.

Viajando, en el aeropuerto

Una característica especial de su prédica en Occidente fue animar a los devotos a observar el maṅgala-ārati, realizar su práctica espiritual apropiadamente y seguir la etiqueta Vaiṣṇava. Como una Vaiṣṇavī mayor, estaba en una posición única para explicar a las practicantes mujeres la importancia de vestir modestamente en reuniones espirituales y otros ambientes devocionales. De esta manera, ella fue una discípula ejemplar de su Śrīla Gurudeva, plenamente comprometida con la práctica y la enseñanza. Por tal razón, su repetición de las palabras de sus maestros tuvo un impacto en los corazones de las personas.

Lo que nuestros maestros (ācāryas) ejemplifican y han venido a dar está tan fuera de nuestro alcance, que a veces validamos nuestra incapacidad de asumir adecuadamente su conducta y sus preceptos. Sin embargo, Dīdī era como un miembro de la familia, y ella hacía que la práctica del bhakti pareciera simple. Tocó el corazón de todos con su cariño, compasión, pureza y conducta. Cualquiera podía acercarse a ella sin dudarlo con preguntas relacionadas con la filosofía del bhakti o con dilemas sobre su vida personal. Dīdī siempre hablaba solo lo que había escuchado del guru y los Vaiṣṇavas y animaba a la persona que preguntaba a que se concentrara en ejecutar un sādhana apropiado. Con sus respuestas simples y atinadas, fácilmente podía transformar a una persona. Ella regularmente enfatizaba que, aunque puede que acumulemos muchas cosas en este mundo que consideramos valiosas, la cosa más valiosa es el nombre de Bhagavān. La propia Dīdī a menudo estaba despierta durante la noche inmersa en el harināma y animaba a otros a cantar harināma antes de hacer cualquier otra cosa en el día.

Su simplicidad hacía que los demás se sintieran cómodos. Aunque se referían a ella como “Umā Dīdī” (Dīdī significa “hermana mayor”), la palabra “Mā” está incorporada en su nombre y da cuenta de su naturaleza maternal. Ella siempre daba a todos y nunca esperaba nada de nadie. Ella solía insistir en que Raṅga Dīdī no pidiera a sus anfitriones más de lo que les habían proporcionado. Nunca molestaba a los demás para obtener su propia comodidad. En Occidente, donde no hay sirvientes en los hogares, se aseguraba de no ser una carga para sus anfitriones. Así, por lo general, asumía la total responsabilidad de cocinar para las Deidades, los invitados y los miembros de la familia. Raṅga Dīdī la ayudaba a cocinar y también lavaba los platos. De esta manera, Umā Dīdī reducía en gran medida cualquier posible carga para los anfitriones. Ella los cuidó y no esperaba que la cuidaran. Al hacer esto, los devotos con los que se alojaba no tenían que preocuparse y podían aprovechar plenamente la oportunidad de escuchar hari-kathā.

Cuando alguien le hacía un pequeño servicio, como traerle medicinas, especias o alimentos, ella preguntaba: “¿Qué puedo darle ahora? Me ha servido mucho”. Luego le daba a la persona prasāda y sus bendiciones.

En 1996, Śrīla Gurudeva dio inicio al festival anual de hari-kathā de una semana en Nueva Vraja en Badger, Estados Unidos, que incluía una gran celebración y adoración a Govardhana (Annakūṭa-mahotsava y Girirāja pūjā). En 2011, un año después de la desaparición de Gurudeva, los devotos de Badger se sentían desanimados e incluso puede que hubieran considerado vender el lugar debido a dificultades económicas. Cuando Umā Dīdī llegó, ella animó a los devotos a celebrar el festival con entusiasmo. Ella hizo muchas preparaciones, tal como lo hacía antes en Vraja, y continuó haciéndolo cada año que visitó Badger. Ella enfatizó que Badger tenía un significado especial como un lugar sagrado de Śrīla Gurudeva (guru-sthāna), porque él lo visitó todos los años sin excepción desde que comenzó su prédica en 1996, y había dado allí unas clases maravillosas. De esta manera, Umā Dīdī alentó a los devotos a conservar la propiedad y celebrar el festival de Badger cada año.

Predicando en Occidente
Predicando en Occidente
Predicando en Occidente
Predicando en Occidente

Sus días finales y su partida

Predicando en Śrī Vṛndāvana, días finales

En 2021, Umā Dīdī cayó gravemente enferma. Cuando el costo de su tratamiento incrementó, algunos devotos, en un intento sincero de servirla, comenzaron a hacer solicitudes en Internet para recaudar dinero para su tratamiento. Cuando Dīdī se enteró, inmediatamente prohibió a los devotos hacerlo. “Devuelvan la donación de cada persona”, dijo. “Si el dinero viene espontáneamente, eso es otra cosa, pero no quiero que le soliciten a los devotos dinero en mi nombre. Estoy bajo el refugio de mis maestros. Ellos me cuidarán”.

Incluso en sus últimos días, cuando su condición física era muy precaria, Umā Dīdī se negó a dejar de glorificar a sus maestros. El 21 de enero de 2023, en Maunī Amāvasyā, Umā Dīdī habló en glorificación de Śrīla Gurudeva, Śrīla Bhaktivedānta Nārāyaṇa Gosvāmī Mahārāja, en el día de su aparición (vyāsa-pūjā), en Śrī Gopīnātha Bhavana. Y justo una semana antes de su partida, el 8 de febrero de 2023, en el día de la aparición de Paramagurudeva Śrīla Bhakti Prajñāna Keśava Gosvāmī Mahārāja, llegó en silla de ruedas a Śrī Rūpa Sanātana Gauḍīya Maṭha para glorificar a Paramagurudeva. En sus momentos finales, su atención se centró en cantar harināma. Sin duda, esto se debió a la misericordia de sus maestros, pero también fue una expresión de las glorias de una vida de práctica estricta, entrega (śaraṇāgati) y convicción en sus maestros.

Como resultado de su servicio sincero y su entrega a sus maestros a lo largo de toda su vida, por la gracia de śrī guru, Umā Dīdī vivió en Śrī Vṛndāvana Dhāma en sus últimos años y abandonó su cuerpo a orillas del Śrī Yamunājī, junto a Imlītalā, cerca de Sevā Kuñja. Fue a orillas del Śrī Yamunājī donde se realizaron sus ritos finales, a los que se hace referencia como “vraja-raja-prāpti”: alcanzar el polvo de Vraja, y es el logro supremo.

Śrīla Narottama Dāsa Ṭhākura dice:

ei deha antima kāle, rākhibo yamunār jale,
jaya rādha-govinda bole bhāsibo go |

“Cuando este cuerpo esté en sus momentos finales, lo sumergiré en las aguas del Yamunā. Cantando ‘¡Gloria a Rādhā y Govinda!’, me alejaré flotando”.

Virahotsava: las celebraciones conmemorativas

Las celebraciones en conmemoración a Umā Dīdī se celebraron en Śrī Gopīnātha Bhavana (Vṛndāvana), Śrī Rūpa Sanātana Gauḍīya Maṭha (Vṛndāvana), Śrī Śrī Keśavajī Gauḍīya Maṭha (Navadvīpa) y en varios lugares de Occidente: Houston, Miami, Nueva York, Seattle, así como otros lugares a través de videoconferencias. Personas de todo el mundo que habían sido conmovidas por las cualidades sublimes de Umā Dīdī glorificaron su convicción en śrī guru y los Vaiṣṇavas, su vida de servicio, sus muchas cualidades maravillosas y compartieron sus experiencias personales con ella.

Cuando los Vaiṣṇavas dedicados a la ejecución de śrī nāma-bhajana proceden a un destino espiritual acorde con su práctica (sādhana), la condición de los devotos que se quedaron se denomina viccheda o viraha-daśā. El duelo expresado, especialmente el del maestro y los Vaiṣṇavas por su guru-varga, no es un duelo ordinario. En la compañía de los Vaiṣṇavas, obtenemos mucho entusiasmo para dedicarnos a la práctica del bhakti, por lo que es natural experimentar tristeza en su ausencia. Para aquellos de nosotros que nos oponemos al servicio de Bhagavān, anhelamos ganancias, adoración y prestigio y estamos llenos de innumerables deseos mundanos, las expresiones de tristeza de los Vaiṣṇavas son especialmente útiles para liberar nuestros corazones de sus impurezas. De sus narraciones aprendemos los detalles específicos sobre cómo ciertos Vaiṣṇavas realizaban su sādhana-bhajana. Al hablar sobre sus glorias, avanzamos en nuestro propio sādhana-bhajana. Cuando logramos seguir su ejemplo, la forma bella en que prestaron servicio y su entrega a este, la tendencia al servicio surge en el corazón. Así, logramos grandes avances en el servicio a Hari, el guru y los Vaiṣṇavas y desarrollamos más entusiasmo.

Hemos mostrado cómo Umā Dīdī llevó una vida muy simple, siempre dedicada al canto del nāma; una vida de estudio y enseñanza de las escrituras sobre la devoción pura, de escuchar y recordar las palabras (hari-kathā) de los devotos puros, de cultivo de la renuncia a los objetos de los sentidos. Al mismo tiempo, llevó una vida en la que desarrolló apego a Hari, el guru y los Vaiṣṇavas, apego por el Dhāma, los residentes del Dhāma y por los objetos relacionados con Bhagavān. Ella expresó una misericordia sublime a los seres que sufren debido a la influencia de Kali y predicó con el ejemplo.

A través de su hari-kathā, su convicción en seguir las reglas de la práctica de la devoción (bhakti-sādhana), su etiqueta y su conducta adecuada, su afecto, el prasāda, etc., Umā Dīdī inspiraba a las personas que se acercaban a ella a avanzar por el sendero de la devoción pura. Para los discípulos de Śrīla Gurudeva, ella siempre fue como una madre rebosante de afecto. Para los practicantes sinceros, su vida era como un pilar de luz.

En el Kenopaniṣad se describe: “Umā (la madre divina) es la encarnación de praṇava (oṁkāra). Ella es el resplandor de la luz y la fragancia de las flores. Dentro de Ella están el resplandor de miles de soles y el agradable frescor de miles de lunas”.

Oramos a los pies de Umā Dīdī para que ella nos derrame la misericordia para que algún día desarrollemos tan solo una partícula de sus cualidades devocionales: su convicción en el Santo Nombre, en el hari-kathā, en el santo Dhāma y en servir a Hari, guru y los Vaiṣṇavas, y así poder seguir su vida de devoción humilde.

Bhakti Mādhurī Śrīyuktā Umā Dīdī kī jaya!

Bhakti Mādhurī Śrīyuktā Umā Dīdī ki Jaya!

Colaboradores: Amala-kṛṣṇa dāsa, Madhukara dāsa, Vaijayantī-mālā dāsī, Raṅga-devī dāsī, Vṛndā-devī dāsī, Indirā dāsī y Śrīvāsa dāsa